

Nuestra Universidad vuelve a revelar la crisis endémica que la viene atravesando desde hace al menos dos décadas, manifiesta en la iniquidad, la falta de compromiso social y la corrupción rampante, que ha degenerado la naturaleza de la universidad y trastocado su institucionalidad por el gobierno y la administración de los grupos de poder.
Estos grupos han instaurado sus intereses y establecido compromisos, via la gestión patrimonialista de los recursos de la universidad, con propósitos de clientelaje para perpetuarse en el poder.
En tal contexto, la modificación de la Ley Universitaria, que prohíbe la reelección de Decanos y exige que el candidato a Decano sea un posgraduado, vuelve a generar gobierno inestables, ilegales e ilegítimos en las Facultades de la UNI. Química, Civiles, Mecánica y Petróleo tienen Decanos interinos. En Sistemas el Comité Electoral (CEUNI) ha declarado nula la elección del Mg. Luis Acuña, y en la FIECS usurpa el Decanato el Ing. Sergio Cuentas con un título propio y no oficial de Magíster. Así, pues, más de la mitad de las Facultades se hallan en una gran inestabilidad de gobierno.
Se demuestra así que la incapacidad para elegir Decanos es una expresión de la profunda debilidad académica de los miembros de los grupos de poder. En general no tienen posgrados; cuando los tienen se los objetan o tienen títulos piratas, como si fueran adquiridos en Azángaro. Sin embargo, estos grupos de poder bloquean los ascensos, impiden las ratificaciones y/o nombramientos de docentes en la UNI que sí cuentan con maestrías, dotoradoss y excelente desempeño académico.
La Ley Universitaria ordena que el candidatos a Decano tenga el grado de "Doctor o Maestro en la especialidad". Pero no precisa si se trata de la especialidad del Docente o de la Especialidad de la Facultad. Y si la Ley no precisa, es decir, no discrimina, las normas de menor rango no lo pueden hacer.

Pero aquí en la UNI se modificó el Estatuto "interpretando" que la especialidad es la especialidad de la Facultad, de sus antegrados o de sus posgrados. Y con esta interpretación nacieron todos los interinatos. Por ejemplo, para ser Decano de Ingeniería Económica se requería ser Doctor o Maestro en Ingeniería Económica y aquí nadie tiene esos posgrados. Entonces con 7 interinatos al frente, hace poco más de tres años, en lugar de corregir el Estatuto, conforma a Ley, los representantes de los grupos de poder decidieron crear las "equivalencias". Una aberración académica.
Si el candidato a Decano contaba con la correlación de fuerzas a su favor, convertía su posgrado, diferente al de las especialidades de su Facultad, en un posgrado equivalente. Este ciclo de gobierno con Decanos elegidos mediante estos procedimientos que se burlan de la ley, está terminando en toda la UNI y al enfrentarse nuevamente a la elección de Decanos se reabre la crisis. Pero ahora con un elemento adicional, la no reelección conquistada por el movimiento universitario, los golpea al disminuir el número de candidatos en los grupos de poder, pero, al mismo tiempo, los impulsa a entrar por la puerta trasera, sin el menor escrúpulo.
Lo que tenía que haberse hecho y no se hizo a pesar del reclamo de los gremios, es respetar la Ley Universitaria y legitimar l elección de autoridades mediante el voto universal a través de referendos estamentales, mandatorios para los consejeros y asambleístas. Que los candidatos a Decano cuenten con un posgrado y cuenten con la legitimación del voto de los Estudiantes, Docentes y Trabajadores. Se trata de la democratización del gobierno universitario.
Lo ocurrido en Sistemas es ilustrativo de la recurrencia y agravamiento de la crisis política en el gobierno de nuestra Universidad. Allí se proucjo un referendo estudiantil que fue ganado largamente por la Dra. María Egúsquiza. El tercio estudiantil quedó mandatado para votar por ella en el Consejo de Facultad. El Consejo de Facultad fue boicoteado por el grupo de poder que quería elegir al candidato perdedor del referendo, el Mg. Luis Acuña. Luego el tercio estudiantil se quierbra y el Mg. Acuña termina siendo elegido por 10 votos contra 8.
Y aquí tenemos una demostración explícita de lo que estamos argumentando. En el Vocero Vanguardia Nacionalista que tiene como Director a Javier Sicchar y como Responsable Docente a César Cetraro, se defiende los resultados del referendo estudiantil en Sistemas, se denuncia el boicot al Consejo de Facultad y se denuncia el quiebre del tercio estudiantil.
Banderas políticas que todos respaldamos. Pero ¿cuál ha sido la conducta de este mismo grupo en la FIECS?
En la FIECS también se realizó un referendo estudiantil y fue ganado por el Dr. Alfonso LópeChau con 240 votos, mientras que el Ing. Sergio Cuentas ocupó el tercer lugar con apenas 63 votos. Los estudiantes mandataron al tercio estudiantil a votar por el Dr. López- Chau. El grupo de poder de Cuentras, Cetraro y Sicchar boicotearon el Consejo de Facultad durante dos años. Luego quebraron al tercio estudiantil y eligieron a Sergio Cuentas por 10 votos contra 8. Aquí hay una doble moral. ¿Por qué se defiende el referendo en un caso y no en el otro?
El Ing. Acuña perdió el referendo y el Ing. Cuentas también. El grupo de poder que respalda al Ing. Acuña boicoteó el Consejo de Facultad y el grupo de poder que respalda al Ing. Cuentas también. El tercio estudiantil fue quebrado en la FIIS y también en la FIECS. El Ing Acuña fue elegido por 10 votos contra 8 y el Ing. Cuentas También.
Sin embargo hay una diferencia fundamental. El Ing. Acuña tiene un grado de Magíster en Ingeniería de Sistemas en la UNI y cuenta con una Tesis sustentada y aprobada. Mientras que la situación del Ing. Sergio Cuentas no sólo es ilegítima sino también es ilegal; tiene un Título Propio por internet otorgado en España que no es un Título Oficial homologable en ninguna parte del mundo y no tiene Tesis de Maestría.
Mientras los grupos de poder se sigan alternando en la UNI, gracias al atractivo de un manejo patrimonial de los recursos públicos, donde todos ellos logran ingresos muy superiores a los sueldos de los demás, incluso considerando la homologación, la crisis se va a mantener y el deterioro académico va a continuar.
Es neesario que se realice ya una auditoría académica, administrativa y económica y, específicamente, una auditoría de grados y títulos en la Universidad, la misma que debe realizarse en base a los principios de transparencia y veeduría.
Ahora que la Asamblea Universitaria tiene en su agenda la reforma del Estatuto, es urgente que norme sobre la variante del voto universal y secreto para la elección de autoridades, expresado en el referendo estamental.
También debe normar lo referente al requisito de grado de Doctor o Maestro en la especialidad, para ser candidato a Decano o Rector, a fin de evitar las discriminaciones que producen por una mala interpretación del Art. 37 de la Ley Universitaria.
Los candidatos a Decano deben tener posgrado y Tesis, aunque sea redundante decirlo.